Tu plan de 72 horas
Litros de agua, riesgos de tu zona, qué te falta y en qué orden. Todo queda en tu navegador.
—Los pulpos tienen nueve cerebros. —¿Cómo sabes? —Lo ha dicho la IA. Ahí está la fractura.
LeerMi hijo me preguntó si he tenido miedo. Tenía la IA abierta en el portátil. La cerré.
LeerOpenAI tuvo que retirar un modelo por demasiado pelota. Una semana después de lanzarlo.
LeerTres decisiones tomadas apoyado en la IA esta tarde. No recuerdo el porqué de ninguna.
LeerLa solución estaba bien. El camino, no. No es descuido. Es decisión.
LeerCuando un adulto delega en la IA pierde un músculo. Cuando lo hace un niño, no lo construye.
LeerLa tercera vez que vi la peli, mi hijo se durmió. Yo seguí. Algo no encajaba.
LeerCalcetín naranja, otro rosa, camiseta de Halloween en abril. ¿Tú le cambias la camiseta?
LeerEn treinta años vas a recordar este domingo de pijama y libro. Por uno u otro motivo.
LeerLevanta a las cinco, journaling, dos cafés, doce reuniones. Lleva diez años huyendo.
LeerLo plantas sabiendo que no vas a verlo crecer. Y aun así lo riegas.
LeerMi vecino se gastó trescientos cuarenta euros para caminar. Ya caminaba antes.
LeerLa conversación duró veinte minutos. Asentí, sonreí, di las gracias. Y aquí sigo.
LeerComprar una vivienda media exige el salario íntegro de 7,8 años. Sin comer. Sin existir.
LeerOcho meses sin pedir una analítica que tardo cinco minutos en pedir. Adivina por qué.
LeerCuando lees esto, te viene una cara. Sabes con quién es la conversación. Llevas meses.
LeerLa cebra usa el cortisol para correr. Tú lo usas para repasar la conversación del miércoles.
LeerUn sábado sin plan, un cuchillo y una pera. Se corta sin grave. Eso es criar agencia.
LeerA los catorce, Leonardo molía pigmento doce horas al día. ¿Eso es agencia o no le quedó otra?
LeerTres semanas en una rama aparte. Cinco minutos al final del jueves. Y ya estaba dentro.
LeerTres veces el coche teledirigido en YouTube. A la tercera ya era suyo. Y yo callado.
LeerEl que escribió la dicotomía del control era esclavo y cojo. No vendía cursos.
LeerTu hijo levanta la mano para hablar porque eso entrenaba al obrero prusiano del XIX.
LeerLe encontraron un cáncer operable. Aplazó la cirugía nueve meses por zumos. Se murió.
LeerDiez años calculando cuándo dejará de trabajar. Mientras tanto, sus hijos cumplen años.
LeerDe ochenta mil a cincuenta y dos mil. Más horas, peor LinkedIn. Le pregunté si dormía mejor.
LeerCortar el papel higiénico por la mitad y contárselo a todo el mundo. Es la misma vanidad.
LeerMi abuelo abría todos los tarros hasta los ochenta y dos. Un día pidió ayuda. Y se quedó mirando.
LeerPerdió dieciocho kilos con Ozempic. A las dos horas se paró en las escaleras a descansar.
LeerLa leche fuera, el zumo sin tapón, el suelo pegajoso. Tu primera reacción está mal.
LeerSe puso a llorar delante de la ficha de presente continuo. No por la ficha. Por mí.
LeerLe pides a la IA que decida. Lo hace. Pero entonces, ¿quién ha elegido?
LeerNo te preguntes cómo triunfar. Pregúntate cómo arruinarte y deja de hacerlo.
LeerLa mantequilla en el codo, una miga en el suelo, el perro mirando. Cinco años. Le toca.
LeerSetenta y dos pegatinas y un código QR. O un nudo de rizo del neolítico. Tú eliges.
LeerCuando te dicen "toma las riendas de tu vida", sin saberlo te están citando a un señor de 1966.
LeerLlevar el locus de control al máximo no es bueno. Hay un punto en el que rompe.
LeerSe mudaron a Mallorca por las vistas. A los seis meses Madrid pesaba igual. Llovía dentro.
LeerCuatro veces se ha mordido la lengua. La torre la rehizo él. Eso es ser padre.
LeerSubrayas en amarillo el capítulo del aburrimiento. Y le dices "espera, que termino esto".
LeerEstás en una celda en un país que no conoces. Tres minutos de llamada. ¿A quién marcas?
Leer¿Qué harías esta semana si tuvieras diez veces más agencia de la que tienes?
LeerImagina que ya lo has hecho. Ha pasado un año. Salió mal. ¿Por qué?
LeerSon las tres y veinte. Llevas ochenta veces la misma conversación. No estás pensando más.
LeerCinco días al año tirados al móvil sin darte cuenta. Una semana de vacaciones regalada cada año.
LeerAguantar como un hombre tres años de duelo sin hablar le costó una depresión clínica.
LeerApagué la radio sin pensarlo. Veinte segundos después, él empezó a hablar.
LeerCuarenta euros la mochila. Tres horas de tu vida. Una mañana entera de un sábado.
LeerLa frase "todo es invento" tiene dos lecturas. Una te libera. La otra te pierde.
LeerLa comida a las dos y media exactas. Pensabas que era una manía. La quitas y se desordena todo.
LeerQuitamos los dibujos del desayuno. No añadimos nada. El cambio no llegaba sumando.
Leer"Aprender guitarra" lleva en tu lista desde 2019. Tu hijo se pasa niveles cada dos semanas.
LeerAntes Roberto mandaba la foto del coche en una curva. Ahora manda la curva del Garmin.
LeerLitros de agua, riesgos de tu zona, qué te falta y en qué orden. Todo queda en tu navegador.